Los 7 Pecados Capitales del Ministerio de Grupos Pequeños

Los 7 Pecados Capitales del Ministerio de Grupos Pequeños
October 18, 2019 Mark Howell

Los 7 pecados capitales es una idea con la que estamos familiarizados. Y originalmente, los 7 pecados mencionados eran pecados reales y supuestamente imperdonables. Entonces, ¿hay 7 pecados capitales del ministerio de grupos pequeños? ¿Y son imperdonables?
Creo que hay al menos 7 pecados capitales del ministerio de grupos pequeños. También creo que son perdonables, pero hay una consecuencia. En este caso, las consecuencias casi siempre afectan a personas no conectadas, líderes de grupo y miembros del grupo.

1. Permitir que el Pastor principal delegue el rol de promotor principal

Si bien uno de los siete pecados no puede parecer peor que otro, este es un pecado especialmente atroz.
Los ministerios de grupos pequeños tienen el mayor potencial para prosperar cuando el pastor principal toma el rol de ser el principal promotor. Cuando el pastor principal delega o desvía el rol a otra persona, mantener el status quo se siente como un avance. Se siente como una victoria el encontrar líderes de reemplazo para los líderes que le dicen que se están tomando un descanso y se siente como un éxito cuando los nuevos miembros de grupos pequeños se unen a un grupo para reemplazar a los que lo abandonaron. El solo sobrevivir se siente como una victoria.

2. Pastor de grupos pequeños que no comparte la carga de cuidado y de desarrollo.

Otro pecado especialmente atroz, el agarrar y no soltar el papel de cuidar y desarrollar líderes de grupo conduce a una atención inadecuada y a un desarrollo inexistente.
La amonestación de Jetro a Moisés (Éxodo 18) ofrece un ejemplo claro y un patrón para desarrollar una atención saludable. A medida que el número de grupos y líderes crece, los pastores de grupos pequeños deben concentrar suficiente tiempo y energía en identificar, reclutar y desarrollar líderes de líderes (entrenadores). Cuando esto no se convierte en una alta prioridad, los ministerios de grupos pequeños permanecen estancados y el crecimiento en el número de líderes y grupos es limitado.
Los efectos de aferrarse intencionalmente a tener la carga de cuidado y desarrollo (porque nadie más puede hacerlo) son los mismos que aferrarse sin querer (sin darse cuenta de la importancia de el cuidado y la atención). En ambos casos, los líderes están mal atendidos, lo que lleva a grupos moribundos o muertos.

3. Prestar demasiada atención a las necesidades e intereses de los líderes y miembros del grupo existente.

Los dos indicadores más reconocibles de este pecado son (a) cuando se presta una atención excesiva al currículum y a los temas que les interesan mas a los creyentes “maduros”, y (b) cuando el solicitar remplazos de miembros se vuelve algo esperado y común.
Los ministerios de grupos pequeños saludables priorizan el lanzamiento de nuevos grupos y capacitan a los líderes y miembros para “pescar por sí mismos” (aprender a invitar personalmente a miembros potenciales a unirse al grupo). El plan de estudios y los temas de interés quedan en segundo plano cuando así es necesario para satisfacer las necesidades e intereses de las personas no conectadas.

4. No priorizar el lanzamiento de nuevos grupos.

Este pecado es más común cuando a los grupos se les da un énfasis una vez al año (ej. “lanzamiento de nuestros grupos de otoño”) y quedan en segundo plano el resto del año.
El impacto y los efectos de este pecado pueden disminuir cuando se adopta una estrategia durante todo el año y se emplea un modelo que hace que sea fácil y común identificar nuevos líderes y formar nuevos grupos.
Este pecado también es muy común cuando el modelo de grupo pequeño enfatiza el mantenimiento de grupos existentes (como en un modelo semestral diseñado incorrectamente). Los ministerios de grupos pequeños se estancan o ya no crecen cuando el apoyar (y reponer) los grupos ya existentes tiene prioridad sobre el lanzamiento de nuevos grupos.

5. Falta de preocupación por las personas desconectadas.

Este pecado es más común en las iglesias que están en busca de una solución libre de problemas o sin ningún sentido de urgencia. Creyendo que la situación será mejor la próxima temporada o el próximo año, estas iglesias se contentan con esperar hasta que todas las estrellas se alineen.
Desarrollar un agudo sentido de urgencia acerca de la eliminacion regular de espacios de personas desconectadas combatirá el impacto de este pecado. El prestar más atención a las historias de personas desconectadas en la multitud ayudará a que haya mas disposición a manejar cada etapa de el año.
Las iglesias en crecimiento y los ministerios prósperos de grupos pequeños desarrollan un agudo sentido de urgencia sobre la eliminación regular de espacios de personas desconectadas.

6. No cuidar o no desarrollar líderes después de ser reclutados.

Este pecado es muy común en iglesias y ministerios de grupos pequeños que ofrecen / permiten demasiados ministerios o programas. La constante necesidad de reclutar, prepararse y promover lo siguiente (y lo que sigue después) hace que la negligencia sea común en las áreas más estratégicas.
El vigilar las áreas más estratégicas se vuelve cada vez más difícil a medida que se ofrecen más ministerios y programas adicionales en la iglesia. No cuidar y desarrollar líderes y entrenadores de grupos pequeños es a menudo el pecado que resulta de decir sí a todo.

7. Conformarse con el compañerismo y no hacer mejores discípulos.

Cuando los grupos pequeños están siendo mas efectivos ofrecen compañerismo y discipulado. Cuando se conforman con cualquiera de ellos, no logran el objetivo. Las estrategias grupales que se conforman con el compañerismo y ofrecen un programa de discipulado adjunto (o viceversa) comúnmente ofrecen un entorno que es menos óptimo para que haya vidas cambiadas y se pierden de el impacto verdaderamente transformador de un ministerio de grupo pequeño próspero.
El ofrecer compañerismo y discipulado en un grupo requiere un líder que esté siendo atendido y desarrollado por alguien que ya haya estado allí (es decir, no puede llevar a nadie a un lugar donde nunca haya estado). Conformarse con el compañerismo es comúnmente el resultado de otra de las 7 muertes del ministerio de grupos pequeños.

❖  Autor: Mark Howell

Mark Howell es el Pastor de Comunidades en la Iglesia Cristiana Canyon Ridge en Las Vegas, Nevada.  También es el fundador de SmallGroupResources.net, que ofrece servicios de consultoría y entrenamiento que ayudan a las iglesias de América del Norte a lanzar, construir y mantener ministerios saludables para grupos pequeños.

Con más de 25 años en el ministerio, Mark Howell ha servido en varias areas.  Además de plantar una iglesia, también ha servido como pastor asociado en varios equipos y pastor de grupos pequeños en Woodlands Church, Lake Avenue Church y Parkview Christian Church.  Con cuatro años en el personal de consultoría de Lifetogether y 8 más por su cuenta, ha tenido el privilegio de iniciar, y apoyar ministerios por todo el país.